JUGAMOS

AL AIRE LIBRE A...

EL GUARDABOSQUES


1. Primero tenéis que marcar un espacio de unos tres metros cuadrados, delimitados por árboles con una cuerda. Pasad la cuerda alrededor de los árboles, a un metro y medio del suelo.


2. Uno de vosotros ha de hacer de guardabosques y colocarse dentro de la cabaña con una linterna, mientras los otros jugadores se esconden entre los arbustos.


3. El guardabosques ha de chillar: “¡Soy el guardabosques! ¿Quién hay ahí?” Mientras tanto, los otros jugadores han de salir de su escondite e intentar entrar sigilosamente en el espacio delimitado por la cuerda. El guardabosques ha de impedir, de todas formas, que nadie consiga entrar en el espacio. Por eso, ha de intentar deslumbrar a todos los jugadores con la linterna y decir sus nombres en voz alta para obligarlos a volver a la salida.


4. En caso de que el guardabosques no reconozca a algún jugador o bien se equivoque en el nombre, éste puede seguir avanzando. Es por eso, que todos los jugadores han de intentar intercambiarse la ropa o taparse la cara y el pelo para que el guardabosques no los descubra.




 

5. En el momento que un jugador consiga entrar en la cabaña sigilosamente sin ser descubierto, se convertirá en otro guardabosques. Entonces, cogerá una linterna y ayudará al otro guardabosques a descubrir al resto de jugadores.

 

6. El juego se acaba cuando todos los jugadores han conseguido entrar en la cabaña sin ser vistos.