¿Has dormido alguna vez al aire libre?

 

Una buena manera de disfrutar de la naturaleza y de sentir realmente el bosque de noche es dormir al aire libre, simplemente acampar en el bosque sin tienda de campaña. Imagina dormir sin ningún tipo de techo, viendo directamente la luz de la luna y las estrellas. Realmente es una experiencia increíble si se hace de manera responsable, que permite sentir la vida en el bosque y dejar volar la imaginación.

 

 

Practicar esta técnica de acampada libre se ha de planificar muy bien para evitar sustos.

Algunos consejos:

* Para dormir al aire libre las condiciones meteorológicas han de ser idóneas si no queréis que una buena experiencia se convierta en una pesadilla. Si a la hora de salir al bosque prevés que puede llover, cambia de planes rápidamente. ¡Vivir grandes aventuras requiere grandes responsabilidades!

* Busca el lugar idóneo para hacer la acampada libre. Evita estar cerca de ríos y barrancos, podría ser muy peligroso. Los ríos aumentan su caudal rápidamente y es fácil moverse por la noche, estar cerca de un barranco no es una buena idea.

 

 

 

 

* Prepara el campamento con luz de día para poder ver con claridad todos los peligros que te puedes encontrar.

* No acampes en una bajada, ¡no eres un murciélago y te podría bajar la sangre a la cabeza!

* No tengas miedo si oyes ruidos por la noche, es totalmente normal. El bosque está lleno de vida y hay muchos animales que salen a pasear por la noche. Piensa que vives una aventura y has de ser valiente.

 

Una vez hayas tomado todas las precauciones, ¡comienza la aventura!

 

 

 
Para dormir al aire libre solo necesitas:
Una esterilla para aislarte de la humedad de la tierra y sentirte más cómodo.

Un saco de dormir impermeable, para evitar que te mojes si llueve y para aislarte del viento. Aunque sea verano, la noche al aire libre será fría y húmeda, abrígate mucho.

No olvides una buena linterna por si la necesitas por la noche. ¡Nunca sabes las aventuras que vivirás!

También has de llevar alimentos fáciles de preparar y muy nutritivos. No olvides los frutos secos, que son muy energéticos. La fruta tampoco puede faltar ya que es rica en minerales y vitaminas y tiene un tanto por ciento muy elevado de agua. Por cierto, hablando de agua, no olvides beber de vez en cuando.