Comienza a hacer un poco de frío para dormir al raso. ¿Habéis pensado hacerlo dentro de una tienda de campaña? O mejor todavía, en el otoño, en una caravana. Os hablamos del complemento ideal para ir a dormir fuera: el saco de dormir.

El saco de dormir os permitirá abrigaros en las noches frías del otoño cuando vayáis de camping o de acampada. También en el verano suele hacer frío para dormir al raso, especialmente en la montaña. Hay diferentes tipos de sacos de dormir para cada una de las diferentes utilidades.


EL SACO SÁBANA
Es un saco de dormir cuadrado. Se abre del todo mediante una cremallera. Estos sacos son muy cómodos porque son muy amplios.
Ideal para ir de camping, y sobre todo, para la caravana. Normalmente, son de fibra. Los hay de todos los colores y estampados. Son tan bonitos que se pueden utilizar en casa de cubrecama.


 

EL SACO MOMIA
No tiene cremallera. Para acampadas es más práctico y abriga más. Muy recomendable para ir a la montaña.
Hay de diferentes grosores y de diferentes materiales: de fibra o de plomiza (de plumas).
Le llaman saco momia porque, una vez dentro, estamos tan estrechos que parecemos momias. Y así estamos muy calientes.

 

 

¿CÓMO SE GUARDAN?
Los sacos de dormir se guardan en casa fuera de la funda y un poco desplegados para que la fibra o la pluma no se endurezcan. Si se endurece pierde su utilidad, abrigar, claro está.

 

El cierre es la pieza que sirve para cerrar el saco (te mostramos el dibujo) sin necesidad de hacer nudos. Y cerrados sólo nos queda al descubierto la nariz… para respirar.

Una última cosa
El saco de dormir también se llama funda de bivac. Bivac es un campamento de noche al raso.