Dormir en una tienda de campaña puede ser una experiencia. Y montar la tienda también. No siempre es fácil, sobre todo, al principio. Suerte que montar la tienda de campaña es una actividad que se acostumbra a hacer en grupo… Participa siguiendo estos consejos.




Supongamos que es verano o que no hace mucho frío y decidís ir de acampada. ¡Fantástico! Es otra opción, junto con la caravana, de dormir en plena naturaleza.

Primero de todo, has de saber que no se puede acampar en cualquier lugar. Lo mejor es buscar un claro en el bosque, un prado donde no paste el ganado, un rinconcito protegido del viento con sombra y agua cerca sin contaminar.





Una vez elegido el lugar más apropiado para montar la tienda, quitamos las piedras, ramas, piñas... y extendemos la tienda.

Una vez extendida la tienda, clavamos las cuatro esquinas, de manera que quede desplegada y sin arrugas, pero no tensa.

Después se colocan los palos y acabamos de poner el resto de las clavijas y los vientos de la tienda interior, tensarlos.

Finalmente, colocamos los extensores y la barra horizontal. Sobre ésta, ponemos el doble techo que ha quedado bien tenso y separado de la lona de la tienda.

Si te gusta o estás interesado en ir de acampada, te recomendamos un libro. Se llama: Vamos de acampada. Manual práctico de acampada para niños. De Penthalon ediciones.

¿Y si hace mucho frío…?
No has dormido nunca en una caravana. Es como una casa en miniatura. En una caravana lo tienes todo, pero en pequeño: camas, mesa, baño, váter, cocina, nevera… Incluso algunas caravanas llevan calefacción.